SÁBADO UN DÍA ESPECIAL

SÁBADO UN DÍA ESPECIAL
Dios por que nos ama tanto, nos ha dado un día especial para adorarle, no es un mandamiento es un Pacto eterno

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lunes, 18 de marzo de 2013

Sábado un día en el cual mostrar misericordia



Y tuya, oh Señor, es la misericordia; porque tú pagas a cada uno conforme a su obra. Salmos 62:12
El Señor Dios de los ejércitos escuchará la oración ferviente. Dirigirá a los que sienten su dependencia de él y guiará de tal manera a los obreros que muchas almas vendrán a un conocimiento de la verdad. 
La verdad, tal como es en Jesús, ejerce una influencia transformadora sobre la mente de los que la reciben. Que nadie olvide que Dios siempre es mayoría, y que con él el éxito coronará todos los esfuerzos misioneros. Los que tienen una relación viva con Dios saben que la divinidad obra a través de la humanidad. Cada alma que coopera con Dios hará justicia, amará misericordia y se humillará ante Dios. 
El Señor es un Dios de misericordia, y cuida aun de los animales que ha creado. Cuando sanó en el día sábado y fue acusado de quebrantar la ley de Dios, le dijo a sus acusadores: “Cada uno de vosotros, ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se la debía desatar de esta ligadura en el día de reposo? Al decir estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él”. Lucas 13:15-17
El Señor mira con compasión sobre las criaturas que hizo, no importa a qué raza puedan pertenecer. Dios, “de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas han dicho: Porque linaje suyo somos”. Hechos 17:26-28.
Hablando a sus discípulos, dijo el Salvador: “Todos sois hermanos”. Dios es nuestro Padre común, y cada uno de nosotros es guarda de su hermano.—The Review and Herald, 21 de enero de 1896

lunes, 25 de febrero de 2013

Sábado un día de curación y gozo


Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en el día de reposo. 
Lucas 13:14. 

 “Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo. Y había allí una mujer que desde hacia dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios”. Lucas 13:10-13
El corazón compasivo de Cristo fue conmovido al ver a esta mujer doliente, y supondríamos que cualquier ser humano que la viera se alegraría de que fuese librada de su enfermedad, y curada de una aflicción que la había tenido encorvada por 18 años. Pero Jesús percibió, por los rostros ceñudos y airados, que los sacerdotes y rabinos no sentían gozo al ver su liberación. No estaban dispuestos a expresar palabras de agradecimiento por causa de una mujer que había estado sufriendo y estaba deformada y ahora fue restaurada a la salud y simetría de su cuerpo. No sintieron gratitud al ver que su cuerpo deformado quedó hermoso, y que el Espíritu Santo alegró su corazón hasta que se desbordó con agradecimientos y glorificó al Señor. 
El salmista dice: “El que sacrifica alabanza, me honrará”. Salmos 50:23. Pero en medio de las palabras de gratitud se oyó una nota discordante. “Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo...” Estaba indignado porque Cristo había hecho que una mujer infeliz hiciera resonar una nota de alegría en el sábado. En voz alta, áspera por la pasión, dijo a la gente: “Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en el día de reposo”. Lucas 13:14. 

Si ese hombre hubiera realmente tenido escrúpulos de conciencia en cuanto a la verdadera observancia del sábado, habría discernido la naturaleza y el carácter de la obra que Cristo había realizado... La obra que Cristo había hecho estaba en armonía con la santificación del día sábado. Las personas que estaban a ambos lados de Jesús se maravillaron y se alegraron por la obra que había sido hecha en beneficio de esa mujer doliente; y hubo algunos cuyo corazón quedó conmovido, cuya mente fue iluminada, que se habrían reconocido discípulos de Cristo si no hubiera sido por los rostros amenazadores y airados de los rabinos. The Signs of the Times, 23 de abril de 1896

jueves, 17 de enero de 2013

El sábado, una señal de la relación de pacto

 Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó. Éxodo 31:17. 

Si los hombres y las mujeres reconocieran el verdadero sábado, no despreciarían la Palabra de Dios, como lo hacen ahora. La observancia del séptimo día sería una cadena dorada que los uniría a su Creador. Pero se deshonra y se desobedece el mandamiento que señala al Dios verdadero, el Creador y Soberano del universo. Esta es la razón por la que hay tan poca estabilidad en el mundo. Las iglesias han rechazado la señal de Dios y han tergiversado su carácter. Han derribado el sagrado día de descanso de Dios exaltando un sábado falso en su lugar. Ojalá que los hombres y las mujeres dejen de cerrarse la puerta del cielo por sus propias perversidades... Se ha hecho una brecha en la ley de Dios, y él pide que un pueblo repare esa brecha. Se ha exaltado un sábado falso en vez del sábado de Jehová. Pronto se promulgarán leyes obligando a todos a observar el primer día de la semana en vez del séptimo. Debemos hacer frente a esta dificultad, y encontraremos demasiados problemas, sin tener que excitar contienda entre los que profesan estar guardando los mandamientos de Dios. Con estas claras palabras (Éxodo 31:16, 17) ante nosotros, ¿quién de los que conocen la verdad se atreverá a destacar menos los rasgos distintivos de nuestra fe? Es un hecho establecido, que debe ser destacado delante de todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos, que el Señor Dios hizo el mundo en seis días y descansó el séptimo día. “Fueron pues acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo” Génesis 2:1, 2... El sábado es la señal de Dios entre él y su pueblo, una evidencia de su bondad, misericordia y amor, una prenda por la cual se distingue su pueblo de todos los falsos devotos fanáticos del mundo. Y Dios se comprometió en que los bendecirá en su obediencia, mostrándose que él es su Dios, y que los ha llevado a una relación de pacto con él, y que cumplirá sus promesas a todos los que son obedientes.— Manuscript Releases, 82-84.

sábado, 29 de diciembre de 2012

El sábado está destinado para ponernos en armonía con Dios


También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo. Marcos 2:27
Cuando se le acusó de violar el sábado en Betesda, Jesús se defendió afirmando su condición de Hijo de Dios y declarando que él obraba en armonía con el Padre. Ahora que se atacaba a sus discípulos, él citó a sus acusadores ejemplos del Antiguo Testamento, actos verificados en sábado por quienes estaban al servicio de Dios. 
Los maestros judíos se jactaban de su conocimiento de las Escrituras, y la respuesta de Cristo implicaba una reprensión por su ignorancia de los sagrados escritos. “¿Ni aún esto habéis leído”, dijo, “lo que hizo David cuando tuvo hambre él, y los que con él estaban; cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes?” También les dijo: “El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo”. “¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa? Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí”. “Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo”Lucas 6:3, 4Mateo 12:5, 6Marcos 2:27, 28. Jesús no dejó pasar el asunto con la administración de una reprensión a sus enemigos. Declaró que su ceguera había interpretado mal el objeto del sábado. Dijo: “Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes”. Mateo 12:7. Sus muchos ritos formalistas no podían suplir la falta de aquella integridad veraz y amor tierno que siempre caracterizarán al verdadero adorador de Dios... 
Lo que Dios aprecia es el servicio de amor. Faltando éste, el mero ceremonial es una ofensa. Así sucede con el sábado. Estaba destinado a poner a los hombres y a las mujeres en comunión con Dios; pero cuando la mente quedaba absorbida por ritos cansadores, el objeto del sábado se frustraba. Su simple observancia exterior era una burla.—El Deseado de Todas las Gentes, 251, 252

lunes, 1 de octubre de 2012

El reposo del sábado y el gozo en la eternidad

Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová. Isaías 66:23. cristianos

Por fin Jesús descansaba. El largo día de oprobio y tortura había terminado. Al llegar el sábado con los últimos rayos del sol poniente, el Hijo de Dios yacía en quietud en la tumba de José. Terminada su obra, con las manos cruzadas en paz, descansó durante las horas sagradas del sábado.

Al principio el Padre y el Hijo habían descansado el sábado después de su obra de creación. Cuando fueron “acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos” (Génesis 2:1), el Creador y todos los seres celestiales se regocijaron en la contemplación de la gloriosa escena. “Cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios” Job 38:7.

Ahora Jesús descansaba de la obra de la redención; y aunque había pesar entre quienes le amaban en la tierra, había gozo en el cielo. La promesa de lo futuro era gloriosa a los ojos de los seres celestiales... Con esta escena está para siempre vinculado el día en que Cristo descansó. Porque su “obra es perfecta”; y “todo lo que Dios hace será perpetuo” Deuteronomio 32:4; Eclesiastés 3:14. Cuando se produzca “la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo” (Hechos 3:21), el sábado de la creación, el día en que Cristo descansó en la tumba de José, será todavía un día de reposo y regocijo. El cielo y la tierra se unirán en alabanza, mientras “de día de reposo en día de reposo” (Isaías 66:23) las naciones de los salvos adorarán con gozo a Dios y al Cordero.

En los acontecimientos finales de la crucifixión se dieron nuevas pruebas del cumplimiento de la profecía y nuevos testimonios de la divinidad de Cristo. Cuando las tinieblas se alzaron de la cruz, y el Salvador hubo exhalado su clamor moribundo, inmediatamente se oyó otra voz que decía: “Verdaderamente éste era Hijo de Dios”. Mateo 27:54.—El Deseado de Todas las Gentes, 714.

martes, 18 de septiembre de 2012

Hacer el bien en sábado honra el día.

 Pues, ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo. Mateo 12:12.

 Cuando le preguntaron: “¿Es lícito sanar en el día de reposo?”, Jesús contestó: “¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante? Pues, ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo”. Mateo 12:10-12. Los espías no se atrevían a contestar a Jesús en presencia de la multitud por temor a meterse en dificultades. Sabían que él había dicho la verdad. Mientras que aliviarían a un animal por causa de la pérdida que sufriría el dueño si lo descuidaban, estaban dispuestos a dejar sufrir a un ser humano antes que violar sus tradiciones. Así manifestaban un mayor cuidado por un animal que por la persona, que fue hecha a la imagen de Dios. Esto ilustra el resultado de todas las religiones falsas. Tienen su origen en el deseo del ser humano de exaltarse por encima de Dios, pero llegan a degradar a la humanidad por debajo del nivel de los brutos. Toda religión que combate la soberanía de Dios, defrauda a la humanidad de la gloria que le fue concedida en la creación, y que ha de serle devuelta en Cristo. Toda religión falsa enseña a sus adeptos a descuidar las necesidades, los sufrimientos y los derechos de los humanos. El evangelio concede alto valor a la humanidad como adquisición hecha por la sangre de Cristo, y enseña a considerar con ternura las necesidades y desgracias de la humanidad... Cuando Jesús preguntó a los fariseos si era lícito hacer bien o mal en sábado, salvar la vida o matar, les hizo confrontar sus propios malos deseos. Con acerbo odio ellos deseaban matarle mientras él estaba salvando vidas e impartiendo felicidad a muchedumbres. ¿Era mejor matar en sábado, según se proponían ellos hacer, que sanar a los afligidos como lo había hecho él? ¿Era más justo tener homicidio en el corazón en el día santo que tener hacia todos un amor que se expresara en hechos de misericordia? Al sanar al hombre que tenía una mano seca, Jesús condenó la costumbre de los judíos, y dejó al cuarto mandamiento tal cual Dios lo había dado. “Es lícito hacer el bien en los días de reposo”, declaró. Poniendo a un lado las restricciones sin sentido de los judíos, honró el sábado, mientras que los que se quejaban contra él deshonraban el día santo de Dios.—El Deseado de Todas las Gentes, 253, 254

miércoles, 5 de septiembre de 2012

La obra de salvar almas en sábado.


Haré más precioso que el oro al varón, y más que el oro de Ofir al hombre. Isaías 13:12. 
Si estaba bien que David satisficiese su hambre comiendo el pan que había sido apartado para un uso santo, entonces estaba bien que los discípulos supliesen su necesidad recogiendo granos en las horas sagradas del sábado. Además, los sacerdotes del templo realizaban en sábado una labor más intensa que en los otros días. En asuntos seculares, la misma labor habría sido pecaminosa; pero la obra de los sacerdotes se hacía en el servicio de Dios. Ellos cumplían los ritos que señalaban el poder redentor de Cristo, y su labor estaba en armonía con el objeto del sábado. Pero ahora, Cristo mismo había venido. Los discípulos, al hacer la obra de Cristo, estaban sirviendo a Dios y era correcto hacer en sábado lo que era necesario para el cumplimiento de esa obra. 
Cristo quería enseñar a sus discípulos y a sus enemigos que el servicio de Dios está antes que cualquier cosa. El objeto de la obra de Dios en este mundo es la redención de la humanidad; por lo tanto, lo que es necesario hacer en sábado en cumplimiento de esta obra, está de acuerdo con la ley del sábado. Jesús coronó luego su argumento declarándose “Señor del sábado”; es decir, un Ser por encima de toda duda y de toda ley. Este Juez infinito absuelve a los discípulos de culpa, apelando a los mismos estatutos que se les acusaba de estar violando... 
Otro sábado, al entrar Jesús en una sinagoga, vio allí a un hombre que tenía una mano paralizada. Los fariseos lo vigilaban, deseosos de ver qué iba a hacer. El Salvador sabía muy bien que al efectuar una curación en sábado, sería considerado como transgresor, pero no vaciló en derribar el muro de las exigencias tradicionales que rodeaban al sábado. Jesús invitó al enfermo a ponerse de pie, y luego preguntó: “¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla?” Era una máxima corriente entre los judíos que al dejar de hacer el bien, cuando había oportunidad, era hacer lo malo; el descuidar de salvar una vida era matar. Así se enfrentó Jesús con los rabinos en su propio terreno. “Pero ellos callaban. Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de su corazón, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana”. Marcos 3:4, 5.—El Deseado de Todas las Gentes, 251-253.