SÁBADO UN DÍA ESPECIAL

SÁBADO UN DÍA ESPECIAL
Dios por que nos ama tanto, nos ha dado un día especial para adorarle, no es un mandamiento es un Pacto eterno

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miércoles, 5 de septiembre de 2012

La obra de salvar almas en sábado.


Haré más precioso que el oro al varón, y más que el oro de Ofir al hombre. Isaías 13:12. 
Si estaba bien que David satisficiese su hambre comiendo el pan que había sido apartado para un uso santo, entonces estaba bien que los discípulos supliesen su necesidad recogiendo granos en las horas sagradas del sábado. Además, los sacerdotes del templo realizaban en sábado una labor más intensa que en los otros días. En asuntos seculares, la misma labor habría sido pecaminosa; pero la obra de los sacerdotes se hacía en el servicio de Dios. Ellos cumplían los ritos que señalaban el poder redentor de Cristo, y su labor estaba en armonía con el objeto del sábado. Pero ahora, Cristo mismo había venido. Los discípulos, al hacer la obra de Cristo, estaban sirviendo a Dios y era correcto hacer en sábado lo que era necesario para el cumplimiento de esa obra. 
Cristo quería enseñar a sus discípulos y a sus enemigos que el servicio de Dios está antes que cualquier cosa. El objeto de la obra de Dios en este mundo es la redención de la humanidad; por lo tanto, lo que es necesario hacer en sábado en cumplimiento de esta obra, está de acuerdo con la ley del sábado. Jesús coronó luego su argumento declarándose “Señor del sábado”; es decir, un Ser por encima de toda duda y de toda ley. Este Juez infinito absuelve a los discípulos de culpa, apelando a los mismos estatutos que se les acusaba de estar violando... 
Otro sábado, al entrar Jesús en una sinagoga, vio allí a un hombre que tenía una mano paralizada. Los fariseos lo vigilaban, deseosos de ver qué iba a hacer. El Salvador sabía muy bien que al efectuar una curación en sábado, sería considerado como transgresor, pero no vaciló en derribar el muro de las exigencias tradicionales que rodeaban al sábado. Jesús invitó al enfermo a ponerse de pie, y luego preguntó: “¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla?” Era una máxima corriente entre los judíos que al dejar de hacer el bien, cuando había oportunidad, era hacer lo malo; el descuidar de salvar una vida era matar. Así se enfrentó Jesús con los rabinos en su propio terreno. “Pero ellos callaban. Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de su corazón, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana”. Marcos 3:4, 5.—El Deseado de Todas las Gentes, 251-253.

jueves, 23 de agosto de 2012

El Sábado señal de lealtad: Hacer el bien en sábado

El Sábado señal de lealtad: Hacer el bien en sábado: Por que el Hijo del Hombre es Señor el día de reposo... es lícito hacer el bien en los días de reposo. Mateo 12:8, 12.  Jesús tenía lecci...

Hacer el bien en sábado

Por que el Hijo del Hombre es Señor el día de reposo... es lícito hacer el bien en los días de reposo. Mateo 12:8, 12. 


Jesús tenía lecciones que deseaba darle a sus discípulos para que cuando él no estuviera más con ellos, no fueran engañados por las astutas falsificaciones de los sacerdotes y gobernantes con respecto a la correcta observancia del sábado. Quitaría del sábado las tradiciones y las exacciones con que lo habían cargado los sacerdotes y gobernantes. Al pasar por un sembrado en un día de sábado, él y sus discípulos tenían hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer. “Viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo”. Mateo 12:2. Para responder a su acusación, Jesús se refirió a la acción de David y los que con él estaban, diciendo: “¿No habéis leído lo que hizo David cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre; cómo entró en la casa de Dios y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes? ¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo y son sin culpa? Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí”. Mateo 12:3-6. Si la excesiva hambre disculpó a David de violar aun la santidad del Santuario, e hizo su acto libre de culpa, ¡cuánto más disculpable era el simple acto de los discípulos de arrancar espigas y comerlas en el día sábado! Jesús quería enseñar a sus discípulos y a sus enemigos que el servicio de Dios está antes que cualquier otra cosa; y que si el cansancio y el hambre acompañaban al trabajo, era correcto satisfacer las necesidades de la humanidad aun en el día sábado... Las obras de misericordia y de necesidad no son transgresión de la ley. Dios no condena esas cosas. Jesús declaró que el acto de misericordia y de necesidad al pasar por los sembrados, de arrancar espigas y restregarlas con las manos, y comerlas para satisfacer el hambre, estaba de acuerdo con la ley que él mismo había promulgado desde el Sinaí. De esa manera se declaró sin culpa ante los escribas, gobernantes y sacerdotes, ante el universo celestial, ante los ángeles caídos y ante los hombres caídos.—The Review and Herald, 3 de agosto de 1897.

martes, 31 de julio de 2012

El sábado espurio, una señal indicadora falsa,

Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico. Éxodo 31:13.

 El Señor ha señalado claramente el camino a la ciudad de Dios; pero el gran apóstata ha cambiado la señal colocando una falsa: un día de reposo espurio. Declara: “Actuaré en contra de Dios. Daré poder a mi delegado, el hombre de pecado, para que derribe el monumento conmemorativo de Dios: el día de reposo del séptimo día. Así mostraré al mundo que el día santificado y bendecido por Dios ha sido cambiado. Ese día no perdurará en la mente de la gente. Borraré su recuerdo. Colocaré en su lugar un día que no tenga las credenciales del cielo, un día que no pueda ser una señal entre Dios y su pueblo. “Haré que la gente que acepta este día le atribuya la santidad que Dios puso sobre el séptimo día. Me ensalzaré por medio de mi representante. Será ensalzado el primer día y el mundo protestante recibirá como genuino este falso día de reposo. Mediante la violación del día de reposo instituido por Dios, haré que se desprecie su ley. Haré que a mi día de reposo se le apliquen las palabras ‘Señal entre mí y vuestras generaciones’. Así el mundo llegará a ser mío. Seré gobernante de la tierra, príncipe del mundo. Controlaré de tal modo las mentes con mi poder, que el sábado de Dios será objeto de menosprecio”... El hombre de pecado ha instituido un falso día de reposo, y el llamado mundo cristiano ha adoptado a este hijo del papado, negándose a obedecer a Dios. Así Satanás conduce a los hombres y a las mujeres en una dirección opuesta a la ciudad de refugio. Considerando las multitudes que lo siguen, queda demostrado que Adán y Eva no son los únicos que han aceptado las palabras del astuto enemigo. El enemigo de todo lo bueno ha cambiado la señal indicadora, para que señale hacia el camino de la desobediencia como si fuera la senda de la felicidad.— Comentario Bíblico Adventista 4:1193.

martes, 24 de julio de 2012

La señal de autoridad divina,

Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar. Isaías 58:12.

 El sábado es un broche de oro que une a Dios y a su pueblo. Pero el mandamiento del sábado ha sido violado. El día santo de Dios ha sido profanado. El sábado ha sido sacado de su lugar por el hombre de pecado, y se ha ensalzado en su lugar un día de trabajo común. Se ha hecho una brecha en la ley, y esta brecha ha de ser reparada. El sábado debe ser ensalzado a la posición que merece como día de reposo de Dios. En el (capítulo 58) de Isaías se bosqueja la obra que el pueblo de Dios ha de hacer. Debe ensalzar la ley y hacerla honorable, edificar en los antiguos desiertos y levantar los fundamentos de muchas generaciones. A los que hagan esta obra, Dios dice: “Serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar. Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado” Isaías 58:12-14. La cuestión del sábado será el punto culminante del gran conflicto final en el cual todo el mundo tomará parte. Hombres y mujeres han honrado los principios de Satanás por encima de los principios que rigen los cielos. Han aceptado el falso día de descanso que Satanás ha exaltado como señal de su autoridad. Pero Dios ha puesto su sello sobre su requerimiento real. Ambos días de reposo [el verdadero y el falso] llevan el nombre de su autor, una marca imborrable que demuestra la autoridad de cada uno. La obra de ustedes es inducir a la gente a comprender esto. Debemos mostrarle que es de consecuencia vital llevar la marca del reino de Dios o la marca de la rebelión, porque se reconocen súbditos del reino cuya marca llevan. Dios nos ha llamado a enarbolar el estandarte de su sábado pisoteado. ¡Cuán importante es, pues, que nuestro ejemplo sea correcto en la observancia del sábado!—Joyas de los Testimonios 3:18, 19. [138] 141

viernes, 6 de julio de 2012

La verdad del sábado está apoyada por la palabra

Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Éxodo 31:16.

 Vivimos en unos días que constituyen un tiempo que exige una constante vigilancia, un tiempo en el que el pueblo de Dios debería estar despierto y llevando a cabo la gran obra de presentar la luz acerca del sábado. Deberían levantarse y amonestar a los habitantes del mundo de que Cristo pronto vendrá la segunda vez con poder y grande gloria... Este es un tiempo para que los siervos del Señor trabajen con un celo constante para llevar el mensaje del tercer ángel a todas las partes de la tierra. La obra de este mensaje se está esparciendo lejos y cerca; y con todo, no deberíamos sentirnos satisfechos, sino apresurarnos a llevar a más miles de personas la verdad con respecto a la perpetuidad de la ley de Jehová. Debe proclamarse el mensaje desde todas nuestras instituciones de enseñanza, desde nuestras casas editoras y desde nuestros sanatorios. Por todo lugar el pueblo de Dios debe levantarse y cooperar en la grandiosa y gran obra representada por los mensajes del primer, del segundo y del tercer ángel. Esta última amonestación a los habitantes de la tierra es para conseguir que todos vean la importancia que Dios atribuye a su santa ley. Tan claramente debe presentarse la verdad, que ningún transgresor, al oírla, falle en percibir la importancia de la obediencia al mandamiento del sábado... Se me ha ordenado que diga a nuestro pueblo: reúnan pruebas de las Escrituras de que Dios santificó el sábado, y lean las palabras del Señor ante las congregaciones, mostrando que todos los que se aparten de un claro “Así dice el Señor” serán condenados. El sábado ha sido la prueba de la lealtad del pueblo de Dios en todas las épocas. El Señor declara: “Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel”. Éxodo 31:17. Al presentar la Palabra de Dios al pueblo, no hay nada que discutir. El Señor da su palabra para la observancia del séptimo día; que esta palabra sea dada al pueblo, y no las palabras de seres humanos. Al hacerlo así, arrojan la carga de responsabilidad sobre los que la rechacen; y los argumentos de los oponentes son argumentos contra las especificaciones de la Palabra. Mientras ensalzan un “Así dice el Señor”, la controversia no es con el obrero, sino con Dios.—The Review and Herald, 26 de marzo de 1908.

lunes, 2 de julio de 2012

Satanás ataca el monumento conmemorativo de Dios

 Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. Mateo 15:9. 

El enemigo ha trabajado en el mundo religioso para engañar a la gente con el fin de que crea que la ley de Dios puede ser puesta a un lado. Ha tenido largos años de experiencia en esta obra, porque comenzó con nuestros primeros padres, usando sus poderes para hacerlos desconfiar de Dios. Sabe que tendrá éxito si puede interponerse entre sus almas y Dios. [Y fue por esto que] la perspectiva de llegar a ser dioses, conociendo el bien y el mal, fue agradable para Adán y Eva, y cedieron a la tentación Al recibir un conocimiento del bien y del mal, los seres humanos sienten que están ganando mucho, pero no entienden los propósitos de Satanás. No entienden que están siendo embaucados por su trampa cuando alteran la ley de Dios. El enemigo sabe que si la iglesia puede ser manejada por sanciones políticas, si puede ser llevada a unirse con el mundo, reconocerá virtualmente a Satanás como su cabeza. Entonces, la autoridad de los mandamientos hechos por el hombre obrará para oponerse a la regla del gobierno del cielo. Bajo el liderazgo de Satanás están los que prescinden de las justas y sagradas normas de Dios con respecto al sábado, la observancia del cual debe ser una señal entre Dios y su pueblo para siempre. El mundo religioso está prendado con el plan de Satanás. Anulando la ley de Dios, ha creado un orden de cosas enteramente propias. Por medio de su trabajo engañoso ha conseguido, en el profeso mundo cristiano, lo que pensó que conseguiría en el cielo: la abrogación de las leyes de Jehová. Por medio del poder romano ha trabajado para transferir el monumento conmemorativo de Dios, y ha erigido un monumento conmemorativo propio para separar a Dios de su pueblo. Hoy el mundo protestante está apartado de Dios por su aceptación de un falso sábado. No pueden encontrar ni una jota de autoridad sagrada para hacer esto; y sin embargo, llenos de celo, afirman que el monumento conmemorativo de Dios dado en la creación debe ignorarse, despreciarse, pisotearse, y el primer día de la semana debe ocupar su lugar. No podría infligirse una herida más profunda en Dios que ignorar su santo día y colocar en su lugar un sábado falso que no lleva señal de santidad. Dios dio el sábado al mundo para que fuera puesto aparte para gloria de su nombre. “Es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico... Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo”. Éxodo 31:13, 16.—The Signs of the Times, 22 de noviembre de 1899. [136] 139