El mundo religioso está
prendado con el plan de Satanás. Anulando la ley de Dios, ha creado un orden de
cosas enteramente propias. Por medio de su trabajo engañoso ha conseguido, en
el profeso mundo cristiano, lo que pensó que conseguiría en el cielo: la
abrogación de las leyes de Jehová. Por medio del poder romano ha trabajado para
transferir el monumento conmemorativo de Dios, y ha erigido un monumento
conmemorativo propio para separar a Dios de su pueblo. Hoy el mundo protestante
está apartado de Dios por su aceptación de un falso sábado. No pueden encontrar
ni una jota de autoridad sagrada para hacer esto; y sin embargo, llenos de
celo, afirman que el monumento conmemorativo de Dios dado en la creación debe
ignorarse, despreciarse, pisotearse, y el primer día de la semana debe ocupar
su lugar.SÁBADO UN DÍA ESPECIAL
Dios por que nos ama tanto, nos ha dado un día especial para adorarle, no es un mandamiento es un Pacto eterno
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jueves, 7 de mayo de 2015
EL PLAN DE SATANAS
El mundo religioso está
prendado con el plan de Satanás. Anulando la ley de Dios, ha creado un orden de
cosas enteramente propias. Por medio de su trabajo engañoso ha conseguido, en
el profeso mundo cristiano, lo que pensó que conseguiría en el cielo: la
abrogación de las leyes de Jehová. Por medio del poder romano ha trabajado para
transferir el monumento conmemorativo de Dios, y ha erigido un monumento
conmemorativo propio para separar a Dios de su pueblo. Hoy el mundo protestante
está apartado de Dios por su aceptación de un falso sábado. No pueden encontrar
ni una jota de autoridad sagrada para hacer esto; y sin embargo, llenos de
celo, afirman que el monumento conmemorativo de Dios dado en la creación debe
ignorarse, despreciarse, pisotearse, y el primer día de la semana debe ocupar
su lugar.martes, 8 de abril de 2014
EL SÁBADO ES LA SEÑAL DE DIOS
"Santificad mis días de reposo (sábados), y sean por señal
entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios. "(Eze. 20:
20).
Los israelitas colocaron sobre sus puertas una señal de sangre para
indicar que eran propiedad de Dios. Así también los hijos le Dios de este tiempo
de llevar la señal que Dios ha especificado. (Nota: BC7, 968.*)
Se
pondrán en armonía con la santa ley de Dios. Sobre cada justo del pueblo de Dios
se coloca una marca tan ciertamente como en tiempos pasados se puso una señal
sobre las puertas de los hogares hebreos para preservar al pueblo de la ruina
general. Dios declara: "Les dí también mis sábados, que fuesen por señal
entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico". (Nota:
BC7, 969.*)
Cada alma que hay en este mundo es propiedad del Señor por
creación y por redención. Cada alma, en forma individual, está en conflicto por
su vida. ¿Le ha entregado a Dios lo que le pertenece? ¿Le ha sometido todo lo
que es suyo, considerándolo como su posesión adquirida? Todos los que estiman al
Señor como su porción en esta vida, permanecerán bajo su dominio y recibirá la
señal, la marca de Dios, que los distingue como su posesión especial. La
justicia de Cristo los precederá y la gloria del Señor será su retaguardia. El
Señor protege a cada ser humano que lleva su señal. (Nota: BC7, 968.*)
"Habló además Jehová a Moisés, diciendo: Tú hablarás a los hijos de
Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo (sábados);
porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis
que yo soy Jehová que os santifico. . . Seis días se trabajará, mas el día
séptimo es día de reposo (sábado) consagrado a Jehová;
cualquiera que trabaje en el día de reposo (sábado), ciertamente morirá.
Guardarán, pues, el día de reposo (
sábado) los hijos de Israel,
celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre
entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la
tierra, y en el séptimo día cesó y reposó" (Exo. 31: 12, 13, 15-17).
Esta actitud de aceptación y de reconocimiento de Dios por parte del ser
humano es de un valor altísimo para él. Todos los que aman y sirven al Señor son
muy valiosos a sus ojos. El desea que permanezcan en el sitio donde sean dignos
representantes de la verdad tal como es en Jesús.245 (Nota: BC7, 969
lunes, 18 de marzo de 2013
Sábado un día en el cual mostrar misericordia
El Señor mira con compasión sobre las criaturas que hizo, no importa a qué raza puedan pertenecer. Dios, “de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas han dicho: Porque linaje suyo somos”. Hechos 17:26-28.lunes, 25 de febrero de 2013
Sábado un día de curación y gozo
Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en el día de reposo. Lucas 13:14.
El corazón compasivo de Cristo fue conmovido al ver a esta mujer
doliente, y supondríamos que cualquier ser humano que la viera se alegraría de
que fuese librada de su enfermedad, y curada de una aflicción que la había
tenido encorvada por 18 años. Pero Jesús percibió, por los rostros ceñudos y
airados, que los sacerdotes y rabinos no sentían gozo al ver su liberación. No
estaban dispuestos a expresar palabras de agradecimiento por causa de una mujer
que había estado sufriendo y estaba deformada y ahora fue restaurada a la salud
y simetría de su cuerpo. No sintieron gratitud al ver que su cuerpo deformado
quedó hermoso, y que el Espíritu Santo alegró su corazón hasta que se desbordó
con agradecimientos y glorificó al Señor. jueves, 17 de enero de 2013
El sábado, una señal de la relación de pacto
Si los hombres y las mujeres reconocieran el verdadero sábado, no despreciarían la Palabra de Dios, como lo hacen ahora. La observancia del séptimo día sería una cadena dorada que los uniría a su Creador. Pero se deshonra y se desobedece el mandamiento que señala al Dios verdadero, el Creador y Soberano del universo. Esta es la razón por la que hay tan poca estabilidad en el mundo. Las iglesias han rechazado la señal de Dios y han tergiversado su carácter. Han derribado el sagrado día de descanso de Dios exaltando un sábado falso en su lugar. Ojalá que los hombres y las mujeres dejen de cerrarse la puerta del cielo por sus propias perversidades... Se ha hecho una brecha en la ley de Dios, y él pide que un pueblo repare esa brecha. Se ha exaltado un sábado falso en vez del sábado de Jehová. Pronto se promulgarán leyes obligando a todos a observar el primer día de la semana en vez del séptimo. Debemos hacer frente a esta dificultad, y encontraremos demasiados problemas, sin tener que excitar contienda entre los que profesan estar guardando los mandamientos de Dios. Con estas claras palabras (Éxodo 31:16, 17) ante nosotros, ¿quién de los que conocen la verdad se atreverá a destacar menos los rasgos distintivos de nuestra fe? Es un hecho establecido, que debe ser destacado delante de todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos, que el Señor Dios hizo el mundo en seis días y descansó el séptimo día. “Fueron pues acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo” Génesis 2:1, 2... El sábado es la señal de Dios entre él y su pueblo, una evidencia de su bondad, misericordia y amor, una prenda por la cual se distingue su pueblo de todos los falsos devotos fanáticos del mundo. Y Dios se comprometió en que los bendecirá en su obediencia, mostrándose que él es su Dios, y que los ha llevado a una relación de pacto con él, y que cumplirá sus promesas a todos los que son obedientes.— Manuscript Releases, 82-84.sábado, 29 de diciembre de 2012
El sábado está destinado para ponernos en armonía con Dios
Los maestros judíos se jactaban de su conocimiento de las Escrituras, y la respuesta de Cristo implicaba una reprensión por su ignorancia de los sagrados escritos. “¿Ni aún esto habéis leído”, dijo, “lo que hizo David cuando tuvo hambre él, y los que con él estaban; cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes?” También les dijo: “El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo”. “¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa? Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí”. “Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo”Lucas 6:3, 4; Mateo 12:5, 6; Marcos 2:27, 28. Jesús no dejó pasar el asunto con la administración de una reprensión a sus enemigos. Declaró que su ceguera había interpretado mal el objeto del sábado. Dijo: “Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes”. Mateo 12:7. Sus muchos ritos formalistas no podían suplir la falta de aquella integridad veraz y amor tierno que siempre caracterizarán al verdadero adorador de Dios... lunes, 1 de octubre de 2012
El reposo del sábado y el gozo en la eternidad
Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová. Isaías 66:23.
Por fin Jesús descansaba. El largo día de oprobio y tortura había terminado. Al llegar el sábado con los últimos rayos del sol poniente, el Hijo de Dios yacía en quietud en la tumba de José. Terminada su obra, con las manos cruzadas en paz, descansó durante las horas sagradas del sábado.
Al principio el Padre y el Hijo habían descansado el sábado después de su obra de creación. Cuando fueron “acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos” (Génesis 2:1), el Creador y todos los seres celestiales se regocijaron en la contemplación de la gloriosa escena. “Cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios” Job 38:7.
Ahora Jesús descansaba de la obra de la redención; y aunque había pesar entre quienes le amaban en la tierra, había gozo en el cielo. La promesa de lo futuro era gloriosa a los ojos de los seres celestiales... Con esta escena está para siempre vinculado el día en que Cristo descansó. Porque su “obra es perfecta”; y “todo lo que Dios hace será perpetuo” Deuteronomio 32:4; Eclesiastés 3:14. Cuando se produzca “la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo” (Hechos 3:21), el sábado de la creación, el día en que Cristo descansó en la tumba de José, será todavía un día de reposo y regocijo. El cielo y la tierra se unirán en alabanza, mientras “de día de reposo en día de reposo” (Isaías 66:23) las naciones de los salvos adorarán con gozo a Dios y al Cordero.
En los acontecimientos finales de la crucifixión se dieron nuevas pruebas del cumplimiento de la profecía y nuevos testimonios de la divinidad de Cristo. Cuando las tinieblas se alzaron de la cruz, y el Salvador hubo exhalado su clamor moribundo, inmediatamente se oyó otra voz que decía: “Verdaderamente éste era Hijo de Dios”. Mateo 27:54.—El Deseado de Todas las Gentes, 714.
martes, 18 de septiembre de 2012
Hacer el bien en sábado honra el día.
Cuando le preguntaron: “¿Es lícito sanar en el día de reposo?”, Jesús contestó: “¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante? Pues, ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo”. Mateo 12:10-12. Los espías no se atrevían a contestar a Jesús en presencia de la multitud por temor a meterse en dificultades. Sabían que él había dicho la verdad. Mientras que aliviarían a un animal por causa de la pérdida que sufriría el dueño si lo descuidaban, estaban dispuestos a dejar sufrir a un ser humano antes que violar sus tradiciones. Así manifestaban un mayor cuidado por un animal que por la persona, que fue hecha a la imagen de Dios. Esto ilustra el resultado de todas las religiones falsas. Tienen su origen en el deseo del ser humano de exaltarse por encima de Dios, pero llegan a degradar a la humanidad por debajo del nivel de los brutos. Toda religión que combate la soberanía de Dios, defrauda a la humanidad de la gloria que le fue concedida en la creación, y que ha de serle devuelta en Cristo. Toda religión falsa enseña a sus adeptos a descuidar las necesidades, los sufrimientos y los derechos de los humanos. El evangelio concede alto valor a la humanidad como adquisición hecha por la sangre de Cristo, y enseña a considerar con ternura las necesidades y desgracias de la humanidad... Cuando Jesús preguntó a los fariseos si era lícito hacer bien o mal en sábado, salvar la vida o matar, les hizo confrontar sus propios malos deseos. Con acerbo odio ellos deseaban matarle mientras él estaba salvando vidas e impartiendo felicidad a muchedumbres. ¿Era mejor matar en sábado, según se proponían ellos hacer, que sanar a los afligidos como lo había hecho él? ¿Era más justo tener homicidio en el corazón en el día santo que tener hacia todos un amor que se expresara en hechos de misericordia? Al sanar al hombre que tenía una mano seca, Jesús condenó la costumbre de los judíos, y dejó al cuarto mandamiento tal cual Dios lo había dado. “Es lícito hacer el bien en los días de reposo”, declaró. Poniendo a un lado las restricciones sin sentido de los judíos, honró el sábado, mientras que los que se quejaban contra él deshonraban el día santo de Dios.—El Deseado de Todas las Gentes, 253, 254
miércoles, 5 de septiembre de 2012
La obra de salvar almas en sábado.
jueves, 23 de agosto de 2012
El Sábado señal de lealtad: Hacer el bien en sábado
Hacer el bien en sábado
Por que el Hijo del Hombre es Señor el día de reposo... es lícito hacer el bien en los días de reposo. Mateo 12:8, 12.
Jesús tenía lecciones que deseaba darle a sus discípulos para que cuando él no estuviera más con ellos, no fueran engañados por las astutas falsificaciones de los sacerdotes y gobernantes con respecto a la correcta observancia del sábado. Quitaría del sábado las tradiciones y las exacciones con que lo habían cargado los sacerdotes y gobernantes. Al pasar por un sembrado en un día de sábado, él y sus discípulos tenían hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer. “Viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo”. Mateo 12:2. Para responder a su acusación, Jesús se refirió a la acción de David y los que con él estaban, diciendo: “¿No habéis leído lo que hizo David cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre; cómo entró en la casa de Dios y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes? ¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo y son sin culpa? Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí”. Mateo 12:3-6. Si la excesiva hambre disculpó a David de violar aun la santidad del Santuario, e hizo su acto libre de culpa, ¡cuánto más disculpable era el simple acto de los discípulos de arrancar espigas y comerlas en el día sábado! Jesús quería enseñar a sus discípulos y a sus enemigos que el servicio de Dios está antes que cualquier otra cosa; y que si el cansancio y el hambre acompañaban al trabajo, era correcto satisfacer las necesidades de la humanidad aun en el día sábado... Las obras de misericordia y de necesidad no son transgresión de la ley. Dios no condena esas cosas. Jesús declaró que el acto de misericordia y de necesidad al pasar por los sembrados, de arrancar espigas y restregarlas con las manos, y comerlas para satisfacer el hambre, estaba de acuerdo con la ley que él mismo había promulgado desde el Sinaí. De esa manera se declaró sin culpa ante los escribas, gobernantes y sacerdotes, ante el universo celestial, ante los ángeles caídos y ante los hombres caídos.—The Review and Herald, 3 de agosto de 1897.
martes, 31 de julio de 2012
El sábado espurio, una señal indicadora falsa,
El Señor ha señalado claramente el camino a la ciudad de Dios; pero el gran apóstata ha cambiado la señal colocando una falsa: un día de reposo espurio. Declara: “Actuaré en contra de Dios. Daré poder a mi delegado, el hombre de pecado, para que derribe el monumento conmemorativo de Dios: el día de reposo del séptimo día. Así mostraré al mundo que el día santificado y bendecido por Dios ha sido cambiado. Ese día no perdurará en la mente de la gente. Borraré su recuerdo. Colocaré en su lugar un día que no tenga las credenciales del cielo, un día que no pueda ser una señal entre Dios y su pueblo. “Haré que la gente que acepta este día le atribuya la santidad que Dios puso sobre el séptimo día. Me ensalzaré por medio de mi representante. Será ensalzado el primer día y el mundo protestante recibirá como genuino este falso día de reposo. Mediante la violación del día de reposo instituido por Dios, haré que se desprecie su ley. Haré que a mi día de reposo se le apliquen las palabras ‘Señal entre mí y vuestras generaciones’. Así el mundo llegará a ser mío. Seré gobernante de la tierra, príncipe del mundo. Controlaré de tal modo las mentes con mi poder, que el sábado de Dios será objeto de menosprecio”... El hombre de pecado ha instituido un falso día de reposo, y el llamado mundo cristiano ha adoptado a este hijo del papado, negándose a obedecer a Dios. Así Satanás conduce a los hombres y a las mujeres en una dirección opuesta a la ciudad de refugio. Considerando las multitudes que lo siguen, queda demostrado que Adán y Eva no son los únicos que han aceptado las palabras del astuto enemigo. El enemigo de todo lo bueno ha cambiado la señal indicadora, para que señale hacia el camino de la desobediencia como si fuera la senda de la felicidad.— Comentario Bíblico Adventista 4:1193.
martes, 24 de julio de 2012
La señal de autoridad divina,
El sábado es un broche de oro que une a Dios y a su pueblo. Pero el mandamiento del sábado ha sido violado. El día santo de Dios ha sido profanado. El sábado ha sido sacado de su lugar por el hombre de pecado, y se ha ensalzado en su lugar un día de trabajo común. Se ha hecho una brecha en la ley, y esta brecha ha de ser reparada. El sábado debe ser ensalzado a la posición que merece como día de reposo de Dios. En el (capítulo 58) de Isaías se bosqueja la obra que el pueblo de Dios ha de hacer. Debe ensalzar la ley y hacerla honorable, edificar en los antiguos desiertos y levantar los fundamentos de muchas generaciones. A los que hagan esta obra, Dios dice: “Serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar. Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado” Isaías 58:12-14. La cuestión del sábado será el punto culminante del gran conflicto final en el cual todo el mundo tomará parte. Hombres y mujeres han honrado los principios de Satanás por encima de los principios que rigen los cielos. Han aceptado el falso día de descanso que Satanás ha exaltado como señal de su autoridad. Pero Dios ha puesto su sello sobre su requerimiento real. Ambos días de reposo [el verdadero y el falso] llevan el nombre de su autor, una marca imborrable que demuestra la autoridad de cada uno. La obra de ustedes es inducir a la gente a comprender esto. Debemos mostrarle que es de consecuencia vital llevar la marca del reino de Dios o la marca de la rebelión, porque se reconocen súbditos del reino cuya marca llevan. Dios nos ha llamado a enarbolar el estandarte de su sábado pisoteado. ¡Cuán importante es, pues, que nuestro ejemplo sea correcto en la observancia del sábado!—Joyas de los Testimonios 3:18, 19. [138] 141
viernes, 6 de julio de 2012
La verdad del sábado está apoyada por la palabra
Vivimos en unos días que constituyen un tiempo que exige una constante vigilancia, un tiempo en el que el pueblo de Dios debería estar despierto y llevando a cabo la gran obra de presentar la luz acerca del sábado. Deberían levantarse y amonestar a los habitantes del mundo de que Cristo pronto vendrá la segunda vez con poder y grande gloria... Este es un tiempo para que los siervos del Señor trabajen con un celo constante para llevar el mensaje del tercer ángel a todas las partes de la tierra. La obra de este mensaje se está esparciendo lejos y cerca; y con todo, no deberíamos sentirnos satisfechos, sino apresurarnos a llevar a más miles de personas la verdad con respecto a la perpetuidad de la ley de Jehová. Debe proclamarse el mensaje desde todas nuestras instituciones de enseñanza, desde nuestras casas editoras y desde nuestros sanatorios. Por todo lugar el pueblo de Dios debe levantarse y cooperar en la grandiosa y gran obra representada por los mensajes del primer, del segundo y del tercer ángel. Esta última amonestación a los habitantes de la tierra es para conseguir que todos vean la importancia que Dios atribuye a su santa ley. Tan claramente debe presentarse la verdad, que ningún transgresor, al oírla, falle en percibir la importancia de la obediencia al mandamiento del sábado... Se me ha ordenado que diga a nuestro pueblo: reúnan pruebas de las Escrituras de que Dios santificó el sábado, y lean las palabras del Señor ante las congregaciones, mostrando que todos los que se aparten de un claro “Así dice el Señor” serán condenados. El sábado ha sido la prueba de la lealtad del pueblo de Dios en todas las épocas. El Señor declara: “Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel”. Éxodo 31:17. Al presentar la Palabra de Dios al pueblo, no hay nada que discutir. El Señor da su palabra para la observancia del séptimo día; que esta palabra sea dada al pueblo, y no las palabras de seres humanos. Al hacerlo así, arrojan la carga de responsabilidad sobre los que la rechacen; y los argumentos de los oponentes son argumentos contra las especificaciones de la Palabra. Mientras ensalzan un “Así dice el Señor”, la controversia no es con el obrero, sino con Dios.—The Review and Herald, 26 de marzo de 1908.lunes, 2 de julio de 2012
Satanás ataca el monumento conmemorativo de Dios
martes, 26 de junio de 2012
lunes, 25 de junio de 2012
Un triple milagro revela la santidad del sábado,
Cada semana, durante su largo peregrinaje por el desierto, los israelitas presenciaron un triple milagro que debía inculcarles la santidad del sábado: cada sexto día caía doble cantidad de maná, nada caía el día séptimo, y la porción necesaria para el sábado se conservaba dulce sin descomponerse, mientras que si se guardaba los otros días, se descomponía. En las circunstancias relacionadas con el envío del maná, tenemos evidencia conclusiva de que el sábado no fue instituido, como muchos alegan, cuando la ley se dio en el Sinaí. Antes de que los israelitas llegaran al Sinaí, comprendían perfectamente que tenían la obligación de guardar el sábado. Al tener que recoger cada viernes doble porción de maná en preparación para el sábado, día en que no caía, la naturaleza sagrada del día de descanso les era recordada de continuo. Y cuando parte del pueblo salió en sábado a recoger maná, el Señor preguntó: “¿Hasta cuando no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes?” Éxodo 16:28. “Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán”. Durante cuarenta años se les recordó diariamente, mediante esta milagrosa provisión, el infaltable cuidado y el tierno amor de Dios. Conforme a las palabras del salmista, Dios les dio “trigo del cielo. Pan de ángeles comió el hombre” Salmos 78:24, 25 (VM); es decir, alimentos provistos para ellos por los ángeles. Sostenidos por el “trigo del cielo”, recibían diariamente la lección de que, teniendo la promesa de Dios, estaban tan seguros contra la necesidad como si estuvieran rodeados de los ondulados trigales de las fértiles llanuras de Canaán.—Historia de los Patriarcas y Profetas, 302, 303.
domingo, 24 de junio de 2012
En el sexto día, preparación para el sábado
En el sexto día se encontró que había sido depositada una doble cantidad [de maná], y el pueblo recogió dos gomeres por persona. Cuando los jefes vieron lo que estaban haciendo, inmediatamente hicieron saber a Moisés esa aparente violación de sus instrucciones, pero su contestación fue: “Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo día de reposo, el reposo consagrado a Jehová; lo que habéis de cocer, cocedlo hoy, y lo que habéis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para mañana”. Éxodo 16:23. Así lo hicieron, y vieron que no se echó a perder. Y Moisés dijo: “Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo para Jehová; hoy no hallaréis en el campo. Seis días lo recogeréis, mas el séptimo día es día de reposo; en él no se hallará”. Éxodo 16:25. El Señor no es menos exigente ahora en cuanto a su sábado de lo que lo fue cuando dio estas instrucciones especiales a los hijos de Israel. Ordenó que cocieran lo que tenían que cocer, y cocinar (es decir, hervir) lo que tenían que cocinar en el día sexto, día de preparación para el descanso del sábado. Los que descuidan hacer una preparación adecuada en el sexto día para el sábado, violan el cuarto mandamiento, y son transgresores de la ley de Dios. En sus instrucciones a los israelitas, Dios les prohibió que cocieran y cocinaran en sábado. Esa prohibición debería ser considerada por todos los observadores del sábado como un mandato solemne de Jehová para ellos. [De esta manera] el Señor guardaría a su pueblo de comer con exceso el sábado, día que puso aparte para la meditación y la adoración sagradas... Dios manifestó su gran cuidado y amor por su pueblo al enviarles pan del cielo. “Todos ellos comieron pan de ángeles” Salmos 78:25 (NVI); es decir, pan que le proveyeron los ángeles... Después que fueron provistos con tal abundancia de alimento, se avergonzaron de su incredulidad y sus murmuraciones, y prometieron confiar en el Señor para el futuro.—The Signs of the Times, 15 de abril de 1880.
miércoles, 20 de junio de 2012
El Sábado señal de lealtad: El sábado eleva la mente hacia el creador
El sábado eleva la mente hacia el creador
Muchos profesos cristianos de hoy día están cerrando su corazón y su mente al Sol de justicia, cuyos brillantes rayos ahuyentarían la oscuridad y la niebla que existe en ellos. Rechazan la luz, y para ellos los requerimientos y la voluntad de Dios tienen una importancia secundaria. En lugar del día de descanso que Dios les ha dado, aceptan un sábado falsificado; adoran a un ídolo y transgreden la santa ley de Dios al pisotear el sábado que Dios instituyó y bendijo. El sábado fue creado para que toda la humanidad recibiese beneficio. Después que Dios hubo hecho el mundo en seis días, reposó, y luego santificó y bendijo el día en que había reposado de todas sus obras que había creado y hecho. Puso aparte ese día especial para que los seres humanos descansasen de su trabajo, con el fin de que mientras miraran la tierra y los cielos, las pruebas tangibles de la sabiduría infinita de Dios, su corazón se llenase de amor y reverencia hacia su Creador. Si la familia humana hubiera guardado siempre el día que Dios bendijo y santificó, nunca habría habido un ateo en nuestro mundo; porque el sábado fue dado como un monumento conmemorativo de la obra del creador; fue dado para que, en ese día en un sentido especial, la gente pudiera apartar su mente de las cosas de la tierra para dedicarlas a la contemplación de Dios y de su grandioso poder... Los paganos, en su ceguera, se inclinan ante ídolos de madera y de piedra. “Éstos son nuestros dioses”, dicen. Pero en el cuarto mandamiento tenemos la prueba de que nuestro Dios es el Dios viviente y verdadero. En él está el sello de su autoridad: “...porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que hay en ellos, y reposó en el séptimo día; por tanto Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó”. Éxodo 20:11. En los cielos que declaran la gloria de su Hacedor; en el sol brillando en su fuerza, dando vida y belleza a todas las cosas creadas; en la luna y las estrellas; en las obras de sus manos; [en todo eso] vemos la superioridad del Dios que adoramos. Él es el Dios que “hizo los cielos y la tierra”.—The Bible Echo, 12 de octubre de 1896.



